
Han pasado los días y poco había que contar...
El domingo salí de nuevo a comprar. Asustada. Farmacia y supermercado. Es imposible realizar una compra online. Las apps o no funcionan o no hay tramos para elegir, todo está COMPLETO, así que, con tres niños, llega un momento en que hay que liarse la manta a la cabeza, ser valientes y a la calle.
Lo días grises, lluviosos, tristes. Aunque ha habido alguna tregua y se ha notado cuánto necesitaban los niños hacer el cabra.
Míralo aqui
Los memes ya brillan por su ausencia. Hasta se aplaude a las 20:00 con menos ganas.
El gobierno ha ampliado 15 días más el "Estado del Alarma". De momento hasta el 11 de abril y tampoco tenemos mucha esperanza. Incluso se habla de que tal vez los colegios no vuelvan a abrir hasta el curso que vienen.
Los profesores trabajan sin descanso y los niños avanzan como pueden. Alejandro me está sorprendiendo, aunque no estuviera haciendo el 100% (porque no se lo estoy controlando), se pasa la mañana trabajando sin descanso.


Álvaro no me sorprende, hay que perseguirle durante horas para que haga un par de fichas de las 10 que tiene.
Noelia sólo quiere ver dibujos.
Yo sólo quiero dejar de pensar.
Aparecen preciosas canciones, como la de "Volveremos a Brindar" de Lucía Gil, que a todos nos hacen llorar. Aquí esta con letra para que puedas cantarla. Preciosa
"Volveremos a Brindar" de Lucia Gil
Los sanitarios son un 12% de los contagiados.
Incluso yo tengo dos compañeros enfermos en la empresa de reparto.
Los infectados no dejan de aumentar, los fallecidos tampoco. Muchos no podemos creer que estemos viviendo algo así. Parece una película demasiado larga y estamos esperando ver la palabra "FIN" de una vez.
Preocupada por mis padres. Les echo de menos y tengo miedo por ellos. Días que no somos dueños de nada más y nada menos que nuestra propia vida y las vidas de los nuestros.
José Carlos, en sus ratos libres, está aprendiendo a tocar la guitarra. Le oigo tocar y cantar "Resistiré" del Dúo Dinámico. Yo me pongo a Lucía Gil y lloro imaginando el verano que promete.

La salida del domingo: Tengo pegada en la puerta las normas. Por dentro las de salida, por fuera las de entrada. Salgo y en la farmacia no hay nadie, pero no tarda en aparecer una señora que sin que le pregunte me cuenta que "hay caidos" en el barrio. ¿Necesitaba yo esa información? No.

En la farmacia me pongo a llorar, debo ser la más tonta de la pandemia. El chico me anima: Venga, si no lo has cogido ya, es que no lo vas a coger.
No se lo cree ni él.

Mascarilla, gafas y al supermercado. No hay carne, no hay yogures... Pero siguen diciendo que no hay desabastecimiento. No hay lejía, ni servilletas y mucho menos papel higiénico.
Pasa una patrulla de policía. Tengo el ticket de compra... Pero no, no me paran. Menos mal... Me echaría a llorar.
De vuelta a casa dejo los zapatos en la puerta, paso sin tocar nada a la cocina, me quito TODA la ropa y la echo a la lavadora. En pelotas me pongo a fregar la compra con agua y jabón. Todo, las bolsas del pan, los bricks de tomate... Mis hijos me ven... No se sorprenden de verme desnuda... Pobres niños, es la madre que les ha tocado. Después me meto en la ducha.
El 26, pasado mañana, habrían abierto los colegios. Imposible imaginar normalidad con estas cifras: más de 42.000 infectados y 3.000 muertos. Madrid es el peor de los escenarios.
La gente se vuelca a hacer mascarillas y las impresoras 3D se ponen con los respiradores. Iniciativas de empresas y de particulares. Todos unidos en un frente común: romper el desabastecimiento de los hospitales.
Los pacientes escapan de los hospitales porque tienen miedo de que les dejen morir allí. Los ancianos abandonan las residencias que se han convertido en trampas mortales.
Nos miramos en Italia... Italia... sufriente, doliente, agonizante... Vemos convoyes de camiones que transportan féretros. Aquí , en Madrid, han habilitado una pista de patinaje sobre hielo como Morgue porque ya no dan a basto las funerarias. Y el Ifema se ha convertido en hospital de campaña para casos más leves y dar un respiro a los hospitales.
Esta película se vuelve larga y grotesca. Que acabe ya... por favor. Pero no acaba, se amplía 15 días... Y sabemos que seguramente sea más...