ADIÓS QUEENIE


Aún no me lo puedo creer... No voy a verla nunca más. Cuánto la hecho de menos! De repente lo he recordado todo, cuando llegó a casa, jugando al escondite, saltando en los marcos de las puertas, durmiendo a mi lado cada noche...
Lo peor es pensar que pude haber hecho algo más. Que quizás hubiera vivido un poco más, un año más, 6 meses más...
Tengo el corazón destrozado. Me duele todo por dentro. Me parece que podría centrarme en cada órgano de mi cuerpo y sentir el dolor. La imagino cerrando sus ojos, quedándose dormida. Ya no va a volver.
Llegó el día que más la necesitaba, hace más de 14 años. No volví a sentirme sola. Recuerdo que cuando algo me hacía daño la abrazaba llorando y se lo contaba todo. La llené de mis temores, de mis miedos, de mis dudas. La quise con todo mi corazón. Lloré mucho imaginando que un día se iría porque no quería que eso ocurriera. Nunca la vi crecer, siempre fue para mi el bebé del primer día. Su cumpleaños era el mismo día que el mio. Era mi amiga. Lo habría hecho todo por ella. Habría luchado por un día más cada día. Lo habría hecho porque YO LA QUERÍA.

7 MESES




¡¡CAMPEONES DEL MUNDO!!



Alejandro ya duerme casi toda la noche. Apenas se despierta una vez pero se duerme enseguida de nuevo.
Ha aprendido a aplaudir y le encanta. Siempre se está riendo.
Le gusta el helado de chocolate ¡el magnum! y le encanta arrancar las hojas de la planta que su papá cuida con tanto amor, jajaja.



Tiene mucha picardía y aunque no lo parezca LO ENTIENDE TODO.
Es cariñoso y si le hace ilusión verte te planta un beso, eso sí, un poco mojado todavía.
Todavía gatea a rastras pero ya quiere levantarse. Le gusta estar de de pie y..

¡¡LE ENCANTA EL AGUA!!