
Recuerdo cuando vi a Alejandro con 10 semanas, fue emocionante ver que era un bebé completo en miniatura y ver que se movía. La sensación ha sido la misma. ¡Increíble! Incluso pude ver una mano. Me quedé con las ganas de abrazar y besar a Marisa, que como siempre y con su sonrisa, me enseñó todos los detalles de mi nuevo bebé.
¡Qué ilusión revivirlo todo otra vez!
Me hice los análisis del triple screening. Como tengo aquí los resutados de Alejandro podré compararlos. Pero aún falta la ecografía de las 12 semanas el 5 de julio.
¡No veo el momento!
Qué alegría tan grande y no puedo evitar emocionarme cuando me los imagino a los dos juntos. Me pregunto cómo será, si se parecerán, si también tendrá el pelo rubio, si tendrá los ojos azules de mi hermano o los verdes de mi madre, o si será moreno como yo. Alejandro tiene mi color de piel, ¿tendrá éste el color de piel de su padre? Alejandro tiene mis manos... No dejo de pensar en ese tipo de cosas. ¡Soy tan feliz!
De nuevo estoy ilusionada con que sea una niña. Aunque esta vez tengo la sensación de que sí es una niña. Falta tanto... Hay que esperar. Pero todo llega.