15 MESES

¿Y a los 15 meses? ¿Qué?
¡Pues aún le quieres más y más! Porque te da besos, te da abrazos, te echa de menos, se entristece si te ve marchar... Te demuestra más y mejor cuánto te quiere.
Y empieza a repetir los gestos y las palabras. Aún no se le entiende pero imita los sonidos, las vocales los gestos que hacemos con las manos... ¡Y esa picardía que tiene! ¡¡Y ese caracter!! Es todo un personaje.
Adora a su padre y el juego de "ALLÍ" en el que señala un lugar de la casa y su padre tiene que llevarle "allí" a mirar o tocar lo que proceda mientras el peque repite -¡Allí, allí!-.
Hemos descubierto que "tata" es "toma" y "dame", las dos cosas, jajaja. Y dice "papá" cuando está feliz y "mamá" cuando está triste o se da un golpe. Me conformaré, jajaja.
Le encanta correr y acaba de descubrir que se puede caminar dando saltitos. Y tiene afición por pendientes y escaleras. Le encanta subir y bajar.
Tiene 6 dientes, 2 abajo y 4 arriba y algo me dice que van a entrar en escena algunas muelas. El pobre lo está pasando fatal.
Ahora come genial e incluso se está poniendo gordito. Está aprendiendo a comer sólo hasta el punto que tiene que tener un cubierto en la mano o no come. Bebe por su vaso de transición aunque siempre se atraganta al menos una vez. Y duerme... Mal. Como siempre. Pero bueno. Yo ya me he hecho a la idea de que es lo que hay.
Ayer (21 de marzo), por primera vez, dimo el típico paseo del bebé de la mano de sus papás. Nadie nos hizo una foto así que lo dejo aquí para acordarme.
Para el día del padre le regaló a su papá un portavelas con la forma de su mano. ¡Precioso! Es lo que tiene la guardería.



Ahora estamos buscando una casa más grande. Necesita correr y tener espacio y dónde estamos no lo tiene. Todo gira a su alrededor y somos felices.

Las vacunas: cuatro pinchazos, ni más ni menos. Entre Amparo, la enfermera, y yo, le hicimos una encerrona. Estaba dormido y pin, pan, pin, pun. Con el primer pinchazo se despertó y se miró alucinado y después, con las otras tres, pegó tres gritos, jajaja (no me debo reir). El caso es que fue rápido y como estaba dormido ni se enteró. Las próximas dormido también. Curiosamente, que no suele ocurrir, esa misma noche le subió la fiebre a 38.5º y así estuvimos durante 48 horas. Apiretal y baja rapidísimo. Depués se fue para no volver.
Y estas son las vacunas que tanto temen las mamás. ¡Na, de na!

14 MESES



Esto cambia por momentos. Los cambios y los avances se suceden cada día. Es increíble lo deprisa que crece y la velocidad con la que aprende.

"Vale más una imagen que mil palabras"