ROCÍO Y LA ADOLESCENCIA
Ahora que hemos pasado aquella etapa que a veces odiamos y ahora tanto echamos de menos... Llegan nuestros hijos y nos atemoriza su regreso. Hicimos tantas locuras, vivimos aventuras y nos dejamos llevar por todo cuando se puso en nuestro camino. El borde del precipio se acercó infinitas veces, tantas como, gracias a Dios, se alejó de nuevo. Un consejo, una bronca, inlcuso una torta lo alejaba
una y otra vez. Siempre con los adultos velando tras nuestros pasos y hoy los adultos somos nosotros... ¿Qué es lo que nos espera? ¿Y a nuestros hijos?
Pero la adolescencia no es todo "maldad" y peligros. Las novedades, las primeras experiencias, la sensibilidad y el desconocimiento, las lágrimas por amor... Aquellos diarios... Yo tuve diario desde que hice la comunión y me gustaba leerlo de vez en cuando. Mi vida estaba llena de experiencias, buenas, malas, dolorosas, alegres... Me gustaba leer la novela en la que se iba convirtiendo poco a poco mi vida. Lamentablemente mis diarios ya no están y apenas un puñado de recuerdos consiguen que no derrame lágrimas por su ausencia. Apreciaba mi vida escrita. Y la perdí.
Hoy en día el soporte digital hace que no sea tan fácil perder la memoria. Recordar es bueno, enseña y siempre toca el alma.
Por eso me alegra compartir con todas vosotras, las que me seguís, las que tenéis bebés y os preguntáis que vendrá después de esta etapa tan bonita, y os preocupáis... El blog de Rocío. Nos ayudará a todas a recordar y estoy segura que con sus letras rozará el corazón de muchas. Y nos enseñará. Nos enseñará que a pesar de lo vivido y del tiempo transcurrido las historias son siempre las mismas y la experiencia será nuestra arma para alejar monstruos, dragones y precipicios.
No en vano, nuestra historia pasada escribe nuestro futuro y hoy somos lo que somos por lo anteriormente vivido.
Felicidades por tu iniciativa Rocío. Te deseo lo mejor y que te mantegas fiel a tu blog. Te aseguro que será algo muy valioso con el pasar de los años.
Un beso
24 SEMANAS
Todo va bien, aunque yo ya tengo los mismos dolores característicos que tuve con Alejandro, sobre tdodo si estoy mucho rato de pie y a l levantarme después de permanecer mucho rato sentada.
Lo que sí tengo diariamente son ardores. Con Alejandro apenas tuve y ahora estoy incómoda prácticamente todo el día e independientemente de lo que coma.
Otra cosa que he notado más acentuada que en mi primer embarazo es la dificultad al respirar. A veces siento que me ahogo. Pero no ligerammente, si no que no puedo apenas respirar.
Y duermo fatal y a veces nada o unas pocas horas...
Álvaro se mueve muchísimo y eso me produce mucha alegría. El hipo, las patadas... Todo va bien.
Alejandro empieza a mostrarse "celoso" hay quién dice que sí lo puede notar y quién dice que es imposible tan pequeño. Yo sé que se estád ando cuenta de algo y está muy mimoso, lloroso... Y con una "papitis" tremebumda.
VIAJAR CON 1 NIÑO
Estás dejando de escaparte los findes de semana porque crees que no vas a apañártelas nada bien. Y nada más lejos de la realidad. En el mercado encontrarás cientos de útiles que te harán los viajes más fáciles y realmente códomos.
Desde mi experiencia te indicaré alguno de ellos.
Últimamente estamos apurando el verano y viajando los fines de semana al sur, a la playa. Hemos visto que Alejandro se divierte muchísimo y queremos disfrutarlo antes de que sean dos y tengamos que dividir la atención.
En primer lugar, al sur como mejor se viaja es en tren, en AVE si estás en Madrid. Se tarda poco y aprovechas más horas. Pero también hemos ido a Segovia, por ejemplo, en coche. Aún así, los largos recorridos para pocos días, mejor en Alta Velocidad.
Para el viaje en coche no hay muchas opciones pero para viajar en tren ya hay que tomar más precauciones. Aunque te has comprado esa silla ultra ligera con la que paseas mejor a tu hijo sin romperte la espalda, para pasar un fin de semana fuera de casa lo mejor es desempolvar la robusta en la que puede dormir durante horas. Te permitirá llevarle entre vagones, si no dormido, al menos bien sujeto. No olvides el cuento que más le guste, un juguete y un poco de pan para el viaje. Si tienes algún soporte como una tablet, llevar unas cuantas películas también pueden hacerte el viaje más corto.
Un vez en el destino, habrás pedido tu cuna de viaje o cama supletoria. Recuerda haber metido en la maleta su muñeco de transición para dormir y un par de chupetes si aún los utiliza.
Para comer fuera tienes en las tiendas tronas hinchables efectivas y que ocupan muy poco espacio, como la de First Years, de venta en El Corte Inglés. Se sentará con vosotros a la mesa como un "mayor". Yo la llevo a todas partes. Y podrás darle de comer en cualquier parte, en casa de unos amigos, en un restaurante, en una terraza...
Para darle la comida, si eres de las que les gusta prepararle su comida casera ya tendrás recipientes para estas "lides" pero si eres como yo, que por el trabajo y los horarios tiras de potito, he encontrado el recipiente perfecto. De plástico con tapas de colores. Los hay de todas las marcas. Son redondos y cabe cantidad suficiente. Yo llevo la leche en polvo, los cereales y uno vacío para no dar el potito en el restaurante y que me lo calienten, ya que si se pasan hace burbuja y se cae todo... Y ya te quedaste sin comida. Lo paso a uno de estos recipientes, más anchos y queda perfecto y para introducir la cuchara mucho mejor.
Tambén tienes termos para llevarlo caliente pero aunque aguanta unas horas, cuando estás fuera, nunca sabes cuando podréis parar a darle de comer.
En caso de que tuvieras que calentar un biberón de urgencia, también puedes comprar un calienta biberones de Lion Hearth. Es una bolsa de gel con un "chip" metálico que al apretarlo genera calor. Te calienta el biberón en pocos minutos. La pega es que para devolverlo a su forma original debes hervirlo durante unos diez minutos, pero en la cocina del hotel te lo harán encantados.
No te prives de salir a cenar aunque te den esas horas en las que tu bebé debería estar durmiendo. Ponle su pijama y de camino al restaurante tu bebé estará domido y es casi seguro que no se despertará hasta el día siguiente. Como le llevas en pijama solo tendrás que pasarle de la silla a la cuna y ni se enterará. Renuncia a llevarle de punta en blanco y disfruta de tu cena.
23 SEMANAS
Compartir tu embarazo con un niño de 21 meses es prácticamente una aventura dónde la paciencia es lo primero que se pierde. Comienzan las rabietas a la vez que tu barriga empieza a desviar tu columna. Las veces que te agachas a levantar a tu hijo de suelo aumentan proporcionalmente a la dificultad que adquieres en agacharte por el volumen de tu panza. Y ya ni siquiera te preocupas por la salud del que viene porque el llanto y las exigencias del que está no te dejan oir tus propios pensamientos. Las manías que vienen impuestas por los cambios hormonales se cruzan en su camino y con gritos y patadas pretende echarlas a un lado y... Y luego viene la culpabilidad. No, la culpabilidad no... LA CULPABILIDAD.
Sólo descanso en la oficina... Paradójicamente.
A esto se unen las preocupaciones, ya no sobre tu futuro bebé, si no sóbre cómo te vas a Apañar con dos. Y ahí entramos en todo un mundo, desde vestirlos por la mañana, pasando por sacarlos a la calle hasta llegar al baño de la noche y todo cuanto hay por medio. Soy capaz de pasarme la noche en vela sopesando la posibilidad de comprar silla de gemelos o no, el buggypod, la plataforma... Ya tengo un máster en opciones y el record de visitas a "segundamano.com"
Esto ya lo sabía pero te pasas la vida deseando que alguien te llame "mamá" y llega un momento en que, cuando escuchas "mamá" por veinteaba vez seguida querrías que la madre fuera otra.
De repente se me ocurre que necesito estar sola. Y me da la risa. A veces me pregunto cómo puede salir todo bien al final del día cuando parece que el mundo se hará pedazos por la mañana. Pero todo sale, todo llega y al final... De nuevo estás tumbada en la cama pensando en cómo llevarás a uno al pediatra si tienes que llevar al otro que se pondrá a pegar gritos... Mejor me voy a la oficina.
Sí, sí compensa. A pesar de todo... COMPENSA.
21 MESES - 21 SEMANAS
Alejandro está muy mayor pero muy rebelde. ¡Ay! Qué horror la "1ª edad del pavo", jajaja. He estado dándole vueltas y vueltas a su habitación, pero tengo una maravillosa amiga que me ha asesorado desde su blog y creo que ya tengo una clara idea. Álvaro se mueve un montón. Me parece que me va a salir tan travieso como Alejandro, jajaja. Esta semana tenemos consulta y sabremos cómo sigue todo. TRUCOS Y REMEDIOS Para las que estáis embarazadas por primera vez y seguís mi blog tal vez queráis algunos consejos sobre como proceder ante determinados problemas. Las clases de preparación al parto son una fuente inagotable de trucos y remedios naturales para esas "cosillas" que nos van aconteciendo a lo largo de los nueve meses. Para las que padecéis estreñimiento, insomnio, calambres... El "Quelato de magnesio" será vuestro aliado. Y para las que temeis las terribles estrías... No hace falta que gastéis un montón de euros en cremas y más cremas... La nivea de toda la vida es lo mejor. Podéis mezclarla con aceite de rosa mosqueta y los beneficios será aún mayores. Podéis dejarme vuestras preguntas en comentarios. ¿El bebé se mueve poco? ¿Por qué siento menos fuerza en mi bebé que mi amiga que está del mismo tiempo que yo? ¿Sabes si ya se te ha colocado la placenta? Mientras tengas la placenta previa, cosa que ocurre al principio, la sensación de movimiento y golpes por parte de tu bebé se verán amortiguados por ésta. No te preocupes. ¿Tienes mucha retención de líquidos? Mitos y leyendas Borraja en infusión. Antiguamente se creía que era un abortivo. FALSO. Viene genial para eliminar líquidos. Puedes comprarlo en herboristerías. Yo la tomé durante mi primer embarazo y voy a tener que comenzar de nuevo. Pero esta vez no son los pies los que se me ponen como botijos... ¡Si no la cara! ¡¡Uf!! ¿Tienes fuertes jaquecas? Las jaquecas pueden ser síntoma de que tienes el hierro bajo. PIde hierro y ferritina en tu próxima analítica.
20 SEMANAS
AQUÍ ESTÁ LA ECO...
Todo va bien. Qué alegría tan grande... Y qué tranquilidad.
Pasan las semanas sin que apenas te puedas parar a darte cuenta que estás embarazada. Me siento culpable a veces por no prestarle tanta atención como Alejandro. Y no puedo evitar pensar si por eso algo iría mal. Es una tontería, como si tuviera algo que ver. Pero lo pienso. Entonces te dicen que todo va bien... Y lo que no lloré en esta ecografía con Alejandro lo lloré con Álvaro. Porque está bien. Y si él está bien, si mis pequeños están bien, no hay nada en el mundo que me importe más que eso. Y me emocioné. Me sentía tan feliz que lloré de alegría.
GRACIAS
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