EL PUERPERIO


¡Dios! Esto ha sido lo más duro. Qué nadie se asuste. Al igual que cada parto es diferente el post parto siempre depende de éste, por lo tanto no hay que generalizar.
En primer lugar... ¡Muchos puntos! Puntos que hay que cuidar. Compresas de algodón tocológicas y cambiarlas a menudo. Agua y secar bien con la toalla o con el secador. Y si pican o tiran Blastoestimulina. La hay en crema, spray y óvulos. Yo utilicé en spray para los puntos externos y ahora estoy con los óvulos para cicatrizar bien del todo. ¡Y a pasarlo! Depende de lo que tengas será más tiempo o menos. Yo, dos meses dspués, aún estoy convaleciente. Me duele cuando llevo un rato de pie y si cojo peso, por ejemplo, al niño. Pero, aunque poco a poco, se va notando la mejoría.
José Carlos me ha ayudado mucho, sobre todo los primeros días que fueron muy duros. Sin él no sé cómo me habría sentido pero todo fue bien, ni un momento de tristeza. Mucho, mucho dolor pero nada de sentirse mal o incapaz... Nada de eso. Todo muy bien.
Cuando ya me habían dado el alta tuve qe volver. Me hice daño, aún no sé como, en el otro agujero (jajaja). Tal vez sea cierto lo que dicen, que al empujar con epidural te "pasas de rosca" o tal vez fue otra cosa, no lo sé aún porque tngo que hacerme más pruebas. Eso fue lo peor del post parto, el dolor, la imposibilidad de ir al baño... Ni siquiera podía caminar y me encogía por la noche y lloraba. Era insoportable. Así que volví a ingresar. Pero no supe que pasó. Los supositorios de voltarem me fueron bien, me calmaban el dolor y a casa. Mi marido me compró hemoal Forte, por si fuera una hemorroide interna y parece que sí mejoré. Pero como digo, aún me tienen que hacer otra prueba para saber del todo que sucedió por ahí y resolverlo del todo. Alguien ha hablado de esfínter roto, pero de momento no quiero ni pensarlo.
Así que aún no estoy bien del todo. Es algo lento pero seguro que pronto pasará al olvido.
De momento llevo una ecografía endoanal y voy a hacerme una resonancia del suelo pélvico y una manometría... Suena todo muy agradable ¿verdad?

Apunte: tuve que hacer rehabilitación por incontinencia fecal debida a un adelgazamiento del músculo perianal debido al parto. Mejoré pero tengo que hacer más rehabilitación porque no se recupera. De hecho me tengo que hacer a la idea de que ya nunca volveré a estar bien. Pero a todo se acostumbra uno y tener que correr al baño tampoco es algo grave teniendo en cuenta que parir no es como ir a la compra.

EL PARTO


El 4 de diciembre las 6.30 comenzaron mis contracciones de parto. ¿Cómo han sido mis contracciones? Como si me agarraran la pelvis con las dos manos y me la abrieran hacia los dos lados. ¿Duelen? SÍ ¿Cuánto? MUCHO ¿Se soporta? NO (Entonces ¿quién escribe este blog?).
Me fuí a la clínica y me "chupé" más contracciones de la cuenta porque a José Carlos se le ocurrió la feliz idea de ir primero hasta el trabajo a por un papel. ¡A por un papel!. Luego volvió a casa a recogerme y para colmar el colmo de los colmos, hubo un accidente en la A6 y estaba la carretera colapsada. Esto no lo olvidaré nunca.
Llegué dilatada de casi 4 cm y en seguida me pusieron la epidural. Serían las 10.00 cuando los dolores desaparecieron.Me siento muy orgullosa de decir que la matrona comentó que mis contracciones eran "bestiales", es decir, que fuí una campeona. Y sí, grité, lloré, pataleé... Pero al final me llevé el premio igual.
Me quedé en una sala con José Carlos dilatando y fue rapidísimo, excepcionalmente rápido. En apenas dos horas ya estaba de 10 cm y el tiempo se me había ido volando.
En esta sala me rompieron la bolsa, sentí el líquido salir, nada más. Fue una sensación extraña, ya no había vuelta atrás y aquello llegaba al final.
Después las contracciones cambiaron y aunque apenas sentía nada si que me venían ganas de "empujar" y me dijeron que lo hiciera así que con la ayuda de José Carlos le pegué unos cuantos empujones antes de ir al paritorio.
Entonces llegó el momento, me llevaron al paritorio, me colocaron en la camilla, unas sábanas por aquí un gorrito por allá y... Alejandro que venía mirando hacia arriba en lugar de para abajo el muy c.... La doctora pidió unas palas, me hizo una episiotomía... Yo sentía la cabeza del enano encajada y que empujaba y no salía pero entre la doctora y yo fue como descorchar una botella (jajaja) y en un momento me colocaron al peque encima.
Yo me quedé bloqueada, le miraba mientras me cosían, y me cosieron un buen rato... Él tenía los ojos abiertos y me miraba. Mi marido, que no se separó de mí ni un momento creo que se olvidó de respirar. Se lo llevaron al ladito para hacerle las pruebas y de lejos le escuché llorar, recuerdo que pensé -El que llora es mi hijo-. Casi se me caen unas lágrimas pero estaba muy bloqueada. Yo, que pensaba que lloraría a moco tendido... Todavía tardaría unos días en reaccionar.

El trabajo de la Doctora Gómez Trimiño fue rápido e impecable, sobre todo el "punto de cruz" que no me ha dado ningún problema. Un parto "complicado" y a mi me pareció un paseo. Yo no me enteré de nada, no hubo ni una subida del tono de voz de la doctora que te hiciera pensar que algo iba mal, sin carreras, no se notaron prisas (y tuvo que haberlas). Todo en la misma línea, sin pausa, tranquilidad... Ningún gesto extraño... Como he dicho otras veces cuando me preguntáis por la doctora, es una profesional como la copa de un pino. Mi mayor acierto teniendo en cuenta que soy muy nerviosa y que tenía tantísimo miedo al parto y tantísimo miedo escénico al "empujar". Lo repetiría mañana mismo. Un poco de nervios al final, cuando sentía la cabeza encajada pero fue rápido y no dio tiempo a pensar en ello por mucho tiempo.
Lo mejor, escuchar al papi hablando con los amigos - ¡Fue increíble! Yo estaba allí, Noelia empujaba como una campeona y entonces vimos al niño y...!-. El padre, al que le costaba hasta recoger un calcetín del suelo, cogió las riendas de su vida, montó a su hijo en ella y asumió todo lo referente a él. Le cambia, le viste, le baña, le acuesta... Y creo que lamenta no poder darle de comer. Es increíble verlos juntos. Se van a llevar muy bien.

40 SEMANAS


Pues hemos llegado a la semana 40. Como dice mi ginecóloga -¡Una campeona!. Yo no hubiera querido pero... Esto no se elije.
Sigo teniendo contracciones. No cuento el tiempo porque me he acostumbrado a que se me quiten pero son fuertes. Y me he metido en foros para ver si distingo las contracciones unas de otras y las tengo todas. He leído que las de Braxtor no duelen (esas ya pasaron a la historia), las de pródromos duelen como cuando te va a venir la regla (esas están pasando a la historia ahora) y las de parto duele en la espalda (esas tengo yo). Y duelen un montón pero bueno, tiene que doler más así que resignación.
En los monitores, las contracciones más fuertes que he tenido son de 0 a 117. Por ahí he leído algo de 250-300... ¡Uf! Lo que me espera.
La revisión ha ido muy bien y ya no vamos a esperar más. Mañana ingreso por la noche en la Clínica y el sábado me lo inducen. La Doctora es un cielo, menos mal que va a estar ella. Me ha dicho que va a ir todo muy bien (tampoco va a decirme que las voy a palmar). Pero a mí me tranquiliza mucho (dentro de lo que cabe). Bueno, la suerte está echada y esto es lo que hay. Echada lleva desde hace 9 meses porque esto ya se sabía que iba a pasar. Es que cuando faltan tantos meses como que no duele y no pasa nada pero cuando se te echa el tiempo encima piensas que va a ser como que te claven astillas bajo las uñas, jajaja.
Continuará...