Fin del Estado de Alarma

Los días que nunca olvidaremos

España abandona el estado de alarma este 21 de junio por una pandemia que ha provocado miles de imágenes difíciles de olvidar y que ya ha causado más de 28.000 fallecidos

ISAAC ASENJO Madrid 




Pedro Sánchez decreta el estado de alarmaEFE

Pedro Sánchez decreta el estado de alarma

El 14 de marzo los casos de coronavirus en España alcanzaron los 5.753. Ese día, el Gobierno presidido por Pedro Sánchez decretó el estado de alarma en España. 
Los primeros aplausosEFE

Los primeros aplausos

La sociedad española se une en los aplausos sanitarios, que buscan agradecer a todo el personal de primera línea su entrega. La iniciativa surgió en las redes sociales y tuvo un gran seguimiento. Antes de finalizar esta etapa aún se resisten a desaparecer en las calles y barrios de las ciudades y pueblos españoles 
El acopio de papel higiénicoÓSCAR CHAMORRO

El acopio de papel higiénico

La reacción de la ciudadanía fue inmediata al anuncio del decreto de estado de alarma: las estanterías de los grandes supermercados se quedaron sin algunos productos básicos, pero sobre todo sin papel higiénico, que fue acaparado de forma excepcional, aunque en aquellos días aún se desconocía que la descomposición intestinal sería uno de los síntomas atribuidos también a la Covid-19. Fue la primera fotografía más difundida de la pandemia. 
MascarillasEFE

Mascarillas

En un principio no fueron obligatorias y ahora son un complemento más para salir a la calle y sentarse en cualquier terraza. Las mascarillas llegaron para quedarse y pronto se hicieron virales los vídoes para fabricarlas de forma casera. La OMS y el Gobierno cambiaron poco a poco su criterio y ahora sí las recomiendan para prevenir el contagio generalizado. 
Calles vacíasAFP

Calles vacías

Observar arterias comerciales como Gran Vía de Madrid o Las Ramblas de Barcelona vacías se antojó sobrecogedor. Las calles comenzaron a vaciarse y las avenidas de las principales ciudades permanecieron desiertas. Calles normalmente abarrotadas y que definen España, eran difícilmente reconocibles y la ausencia de gente dejó paso a un paisaje casi post-apocalíptico. 
La vida de balcónEFE

La vida de balcón

Comenzó la vida de balcones y ventanas para ver pasar los días de confinamiento. Nadie imaginó que duraría tanto. Las azoteas sirvieron para hacer deporte, los balcones para ofrecer espectáculos a los vecinos o aplaudir cada día a las 8 de la tarde el esfuerzo titánico del personal sanitario, en una iniciativa acompañada por la canción 'Resistiré'. 
Morgues improvisadasEFE

Morgues improvisadas

Las cifras de contagios y fallecidos iban aumentando. Las imágenes de las UCI saturadas y las morgues improvisadas reflejaban la gravedad de una pandemia por el coronavirus que azotaba con dureza y crueldad, dejando familias rotas y con la impotencia de no poder despedir a sus seres queridos. El Palacio de Hielo de Madrid llegó a velar casi 1.800 cadáveres, o el aparcamiento subterráneo del cementerio de Collserola en Barcelona, que tuvieron que refrigerar para guardar más de 3.200 féretros, han sido dos de las fotografías más impactantes de las morgues que se tuvieron que habilitar contra reloj ante la saturación de los servicios funerarios. 
Los mayores se morían en las residenciasEFE

Los mayores se morían en las residencias

La pandemia golpeó a las residencias de mayores, convirtiéndolas en la imagen más dramática de esta crisis sanitaria. El número de víctimas mortales que el coronavirus ha dejado en las aproximadamente 5.457 residencias de ancianos españolas -ya sean públicas, concertadas o privadas- con Covid-19 o síntomas similares se sitúan en 19.535 según los datos proporcionados por las comunidades autónomas. 
El Congreso prácticamente vacíoEFE

El Congreso prácticamente vacío

El 18 de marzo el Congreso ofrecía una imagen inédita, con la mayoría de escaños vacíos y una veintena de diputados desafiando a la tradición de que la Cámara baja nunca cesó su actividad, ni en tiempos de guerra. A su entrada en el hemiciclo, y antes de que diera inicio la sesión plenaria, los asistentes se saludaron a distancia, siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias, y se fueron sentando en sus escaños con una distancia de dos metros entre ellos. 
Confrontación políticaEFE

Confrontación política

El silencio de las calles contrarrestaba con el ruido del Congreso. La gresca de unos contra otros protagonizaban las sesiones en el Congreso de los diputados. Las cifras de fallecidos, los muertos en las residencias y la gestión en la pandemia mantenían la crispación. Se escuchaba hablar de manos tendidas y de no buscar la pelea, pero todo terminaba en espejismo. 
Sanitarios contagiadosEFE

Sanitarios contagiados

El virus se cebó también con los trabajadores sanitarios, que denunciaban la falta de equipos de protección y trabajaban al borde del colapso hospitalario. En el peor momento de la pandemia, a principios de abril, cuando se registraban 9.000 casos diarios, el porcentaje de profesionales afectados llegó a sobrepasar el 20% del total de infectados. 
Material sanitarioCOMUNIDAD DE MADRID

Material sanitario

Las críticas se sumaban a la falta de material sanitario y a su dudosa calidad en muchos casos. Sanidad llegó a pagar siete millones de euros por 659.000 test defectuosos a una empresa China sin licencia que tenían una sensibilidad ante el virus del 30%, cuando según las especificaciones esta debe superar el 80%. Ocurrió lo mismo con varias partidas de mascarillas, en un contexto marcado por la escasez de material, la alta demanda mundial y la nula fiabilidad de algunos intermediarios. 
Hospitales de campañaEFE

Hospitales de campaña

Era urgente ampliar el número de camas y plazas UCI y se levantaron hospitales de campaña en muchas ciudades españolas. El caso más paradigmático fue el de Madrid, en Ifema, donde se llegó a atender a 4.000 enfermos de Covid-19. Solo el 1 de abril, en la hora más oscura de la epidemia, cuando el número de fallecimientos diarios tocó el techo con 930 víctimas, ingresaron en sus instalaciones a 1.400 pacientes. 
Respiradores

Respiradores

Cuando la epidemia avanzó, las UCI de los hospitales se vieron sobrepasadas, las muertes crecían a centenares diarios y los médicos alertaron de que les faltaban máquinas para auxiliar la respiración de los afectados por neumonías graves. Surgieron decenas de iniciativas de ingenieros y empresas para diseñar y fabricar respiradores de campaña cuyos modelos se publicaron por doquier, como el proyecto participado por Seat, que utilizó un motor de limpiaparabrisas para bombear el aire. 
Primeras altas de la UCI

Primeras altas de la UCI

Muchos fueron los que salieron después de pasar momentos muy delicados. Imágenes de alegría también ha dejado esta pandemia, como los recuerdos de los primeros enfermos dados de alta de las UCI que salían encamados y arropados por los aplausos de los sanitarios que les habían salvado la vida. 
Fernando Simón

Fernando Simón

La imagen del portavoz sanitario del Gobierno saltó de las redes a las camisetas o incluso las banderas. El epidemiólogo se ha convertido en un icono de la pandemia y su rostro se ha hecho popular entre los españoles. Hay ciudadanos que lo considerán un héroe por la forma en la que ha tratado la Covid-19, que él mismo ha sufrido. Otros , no obstante, le han llevado a los tribunales por negligencia, aunque ninguna causa ha prosperado por el momento. 
ERTE y turismo ceroEFE

ERTE y turismo cero

Con el confinamiento también se inició otra crisis, la económica. El Gobierno desplegó un plan de rescate de 200.000 millones de euros y facilitó los ERTE, a los que se acogieron más de 4 millones de trabajadores. Abril fue el mes en el que el turismo desapareció: cero llegadas de extranjeros y cero gasto. 
Desconfinamiento

Desconfinamiento

Los niños fueron grandes sufridores de esta pandemia, y llevó a un fuerte debate en torno a la situación de éstos en esta crisis. La polémica se inicio con el estado de alarma. Más de ocho millones de menores en España fueron enviados a sus casas, sin colegio, sin ver a sus familiares no convivientes y sin relacionarse con sus amigos. Comenzaron a desconfinarse tras muchas semanas encerrados en sus casas. Los supermercados y las terrazas eran los nuevos parques de bolas, donde aún hasta la nueva normalidad no podían entrar. 
Vox se manifiesta en coche

Vox se manifiesta en coche

Fue sin duda otra de las imágenes de la pandemia. Vox, con sus líderes al frente, se manifestó por las calles de Madrid y otras ciudades de España en coche para cumplir fielmente con la distancia social. La caravana de vehículos estuvo encabezada por un autobús descapotable ocupado por los líderes nacionales del partido, entre ellos Santiago Abascal, que durante el recorrido pronunció un discurso, divulgado a través de su canal de YouTube, en el que acusó al Gobierno de ocultar información y amedrentar a la oposición, y llamó a seguir movilizándose. 
A la playa con distancia

A la playa con distancia

La nueva normalidad marca diferentes reglas en las Comunidades. Una de ellas a la que no estamos acostumbrados es la distancia social en las playas. Arenales a los que se accede pidiendo cita mediante una aplicación, recuadros en la arena para evitar el contacto entre personas, acomodadores que acompañan a los turistas hasta su zona de reposo... no es ciencia ficción, es España después de una pandemia mundial.

DIA 17: #YOMEQUEDOENCASA



Yo quiero que acabe esto ya, estoy harta. Exijo que se acabe y vuelva todo a la normalidad. 


Quiero abrazar a mis padres, a mi vecina del segundo... Quiero volver a bajar a la urbanización y sentarme con mis vecinas a tomar una cerveza mientras los niños juegan juntos, mezclados y se chupan y se tosen y nos da igual.

Quiero que vuelva la gente que se ha ido, que desaparezcan las lágrimas, el dolor y el miedo. Qué vuelva a ser aquel lunes en la terraza de "Los 100 Montaditos" dos horas antes de que esto saltara como salta una chispa que no sólo prende fuego si no que explota y no nos deja lugar donde escondernos.

Y ahora se pone a nevar, como si el tiempo tampoco supiera que hacer, despistado. Y qué más da.

Ya no hay Semana Santa, ni en León, ni en ninguna parte. Este año mis hijos no le darán la mano a los papones, no "mataremos judíos", no habrá patatas en Las Torres, no habrá encuentros con amigas, no habra Iowana, no habrá Ana, no habrá cine con Elena, no habrá escapada para cenar con Sergio y Marta aprovechando abuelos.

No habrá finca, no habrá cama elástica, no habrá ver a mi hermano y comidas familiares a mes y medio de una boda que no se sabe si se celebrará, ni ver mi cuñada, ni a mi sobrino. 

Pero no se ha parado el tiempo, sólo lo vivimos en forma de encierro y el corazón late con cada noticia, con cada infectado y con cada fallecimiento.

Una tortura. Jamás vivimos nada igual y las generaciones que lo hicieron se están yendo y se llevan ese recuerdo. Pronto esto será lo peor vivido de la historia que se pueda recordar. 

Se van las personas mayores, y los no tan mayores. Esta mierda se lleva a nuestros padres, a nuestros abuelos y nos está dejando HUÉRFANOS.

Pero está nevando... Y es muy bonito, aunque no es lo mejor para parar esta pandemia. Sería mejor el sol y el calor, pero los niños miran por la ventana y sonríen -¡Mira mamá! ¡Está está nevando! 




DIA 16 #YOMEQUEDOENCASA

El sol salió y pudimos comer fuera. Los días son todos iguales. Más miedo, menos miedo....


Ya no hay memes.

La noticia del día es que los test rápidos que compró el gobierno no funcionan, ya han devuelto 9.000 unidades de 640.000 que compraron.

Los casos siguen aumentando, los fallecimientos también. Seguimos esperando que se aplane la curva... pero también seguimos sin ver la luz al final de este túnel.


Los niños empiezan a hacer exámenes online y se empieza a barajar que los colegios cierren hasta el próximo curso.

Alejandro y Ávaro están más unidos. De momento lo llevan bien, los tres.

Se notan más nervios en los grupos de whatsapp, contestaciones fuera de tono, desacuerdos... Esto nos pasará factura a todos.









Se ha tenido que reabrir un juzgado sólo para casos de divorcios. JC y yo hablamos lo mínimo así que vamos salvado jajaja.




Pongo a los niños al sol todo lo que puedo, por lo de la Vitamina D y por su salud mental. No sé qué más decir... Empieza a pesarme la angustia en el corazón.






DIA 15 #YOMEQUEDOENCASA


Han pasado los días y poco había que contar...

El domingo salí de nuevo a comprar. Asustada. Farmacia y supermercado. Es imposible realizar una compra online. Las apps o no funcionan o no hay tramos para elegir, todo está COMPLETO, así que, con tres niños, llega un momento en que hay que liarse la manta a la cabeza, ser valientes y a la calle.

Lo días grises, lluviosos, tristes. Aunque ha habido alguna tregua y se ha notado cuánto necesitaban los niños hacer el cabra. Míralo aqui

Los memes ya brillan por su ausencia. Hasta se aplaude a las 20:00 con menos ganas.

El gobierno ha ampliado 15 días más el "Estado del Alarma". De momento hasta el 11 de abril y tampoco tenemos mucha esperanza. Incluso se habla de que tal vez los colegios no vuelvan a abrir hasta el curso que vienen.

Los profesores trabajan sin descanso y los niños avanzan como pueden. Alejandro me está sorprendiendo, aunque no estuviera haciendo el 100% (porque no se lo estoy controlando), se pasa la mañana trabajando sin descanso.

Álvaro no me sorprende, hay que perseguirle durante horas para que haga un par de fichas de las 10 que tiene.

Noelia sólo quiere ver dibujos.

Yo sólo quiero dejar de pensar.

Aparecen preciosas canciones, como la de "Volveremos a Brindar" de Lucía Gil, que a todos nos hacen llorar. Aquí esta con letra para que puedas cantarla. Preciosa "Volveremos a Brindar" de Lucia Gil

Los sanitarios son un 12% de los contagiados.

Incluso yo tengo dos compañeros enfermos en la empresa de reparto.

Los infectados no dejan de aumentar, los fallecidos tampoco. Muchos no podemos creer que estemos viviendo algo así. Parece una película demasiado larga y estamos esperando ver la palabra "FIN" de una vez.

Preocupada por mis padres. Les echo de menos y tengo miedo por ellos. Días que no somos dueños de nada más y nada menos que nuestra propia vida y las vidas de los nuestros.

José Carlos, en sus ratos libres, está aprendiendo a tocar la guitarra. Le oigo tocar y cantar "Resistiré" del Dúo Dinámico. Yo me pongo a Lucía Gil y lloro imaginando el verano que promete.

La salida del domingo: Tengo pegada en la puerta las normas. Por dentro las de salida, por fuera las de entrada. Salgo y en la farmacia no hay nadie, pero no tarda en aparecer una señora que sin que le pregunte me cuenta que "hay caidos" en el barrio. ¿Necesitaba yo esa información? No. 

En la farmacia me pongo a llorar, debo ser la más tonta de la pandemia. El chico me anima: Venga, si no lo has cogido ya, es que no lo vas a coger.
No se lo cree ni él. 

Mascarilla, gafas y al supermercado. No hay carne, no hay yogures... Pero siguen diciendo que no hay desabastecimiento. No hay lejía, ni servilletas y mucho menos papel higiénico.

Pasa una patrulla de policía. Tengo el ticket de compra... Pero no, no me paran. Menos mal... Me echaría a llorar.

De vuelta a casa dejo los zapatos en la puerta, paso sin tocar nada a la cocina, me quito TODA la ropa y la echo a la lavadora. En pelotas me pongo a fregar la compra con agua y jabón. Todo, las bolsas del pan, los bricks de tomate... Mis hijos me ven... No se sorprenden de verme desnuda... Pobres niños, es la madre que les ha tocado. Después me meto en la ducha.

El 26, pasado mañana, habrían abierto los colegios. Imposible imaginar normalidad con estas cifras: más de 42.000 infectados y 3.000 muertos. Madrid es el peor de los escenarios.

La gente se vuelca a hacer mascarillas y las impresoras 3D se ponen con los respiradores. Iniciativas de empresas y de particulares. Todos unidos en un frente común: romper el desabastecimiento de los hospitales.

Los pacientes escapan de los hospitales porque tienen miedo de que les dejen morir allí. Los ancianos abandonan las residencias que se han convertido en trampas mortales.

Nos miramos en Italia... Italia... sufriente, doliente, agonizante... Vemos convoyes de camiones que transportan féretros. Aquí , en Madrid, han habilitado una pista de patinaje sobre hielo como Morgue porque ya no dan a basto las funerarias. Y el Ifema se ha convertido en hospital de campaña para casos más leves y dar un respiro a los hospitales.

Esta película se vuelve larga y grotesca. Que acabe ya... por favor. Pero no acaba, se amplía 15 días... Y sabemos que seguramente sea más... 

DÍA 9: #YOMEQUEDOENCASA

Son mis días, 9,
porque yo llevo en casa desde que cerraron los colegios. Por si alguien se lo pregunta.

Empiezan las muestras de cariño, las reflexiones, los videos de ánimo y superación. Los dibujos de arcoiris en las ventanas. Decaen los memes, las conversaciones de whatsapp... Decae la creatividad.

FB se llena de planes, aplaudir a los sanitarios a las 17:00, cantar "sobreviviré" a las 20h.

Pero también aumentan los casos, los fallecidos, el miedo... Se siente como un cerco cada vez más estrecho.

Ahora se pelean por los "kits de salvamento económico"... Y es que esto es lo que está pasando y cómo comenzó. Al autónomo que le fueron cancelando las citas, para evitar el contacto y finalmente se ha quedado sin ingresos. Cerraron las tiendas, la zapatería de la esquina, los bares... cerraron TODO y la gente en sus casas mira desesperada las facturas sobre un montón de "ningún ingreso".

Hemos aprendido lo que significa ERTE, algunos en nuestras propias carnes, es como un ERE pero temporal. Volverás cuando esto pase. Y te preguntas si pasará... Difícil imaginar una vida diferente a ésta, ahora, cuando no dejan de aumentar los casos. Y no dejan de repetir, que esto no ha hecho más que empezar.

Moratorio de las hipotecas, suspensión de alquileres, de impuestos... No se ponen de acuerdo. Demasiados grupos políticos para algo tan nuevo de lo que no se tiene más experiencia que la que vemos en otros paises, Chica, Corea, Italia...Y aún así, vamos muy por detrás cuando eso debería haber sido una ventaja.

Y yo debería ir al supermercado pero tengo miedo.

Con estos protocolos no sé quien saldría!!!



DIA 6, 7 y 8: #YOMEQUEDOENCASA


Empiezan las normas, las discusiones políticas, quién se queda con qué, las rectificaciones.


Ahora si cierra las peluquerías de modo de los memes pasan a perros.


Las multas, las llamadas de atención de la policía.


El día que empecé a toser y creía que me había enfermado y me tuve que tomar un orfidal. 

Mata más el miedo que el virus.

























Los días que ya parecen todos iguales. A mi ya ni me apetece escribir porque ya no hay nada que contar.



La novedad ha dado paso al aburrimiento.


Lunes, martes y miércoles... Arriba, desayuno, teletrabajar si me dejan, los mil deberes que envía cada profesora, multiplicado por tres, noticias, más noticias. Noticias sobre las noticias.


Los memes están bajando. Ahora empiezan los videos "ñoños" de añoranza de ánimo, canciones, poesía...


















Esta es Marta yendo a la compra. Una 
locura.














Una patrulla vino a la urba. Alguien había avisado de unos niños jugando. Debía de ser en un patio particular. Pero la psicosis ha llegado a esta casa.





Algunos empiezan a pedir la dimisión de Sánchez, menudo cabestro.

Los partidos políticos no dejan de dospararse unos a otro pero las balas nos matan a nosotros.