LOS NIÑOS... ¡CON LOS ABUELOS!

Por fin me atrevía a separarme de ellos. Están en León con sus abuelos. ¡Los dos!Al principio creía que no podría vivir sin ellos. Que pasaría las noches llorando de añoranza pero....
En León con los abuelos
¡El año que viene los mando en junio! No digo más.

SIERRA DE GREDOS CON NIÑOS

Menudo fin de semana hemos pasado. Hemos elegido esta vez un Hotel Rural. La verdad es que, si lo piensas... Casi merece más la pena un hotel rural en lugar de una casa rural. Porque si lo que quieres es descansar... Y no cocinar, no limpiar la casa... Que al fin y al cabo te vas a descansar. Y con niños MÁS. El Hotel Rural "El Milano Real" es perfecto para ir con niños. En primer lugar, las personas que allí trabajan van todo el día con la sonrisa puesta, lo que hace que disfrutes con comodidad y franqueza de todos los servicios. Porque no me negaréis que a veces parece que pides permiso hasta para respirar... Aquí consiguen que permanezca la sensación de que todo a sido creado y estudiado para ti, para tu comodidad y bienestar. Puedes pasear por todo el hotel como si fuera tu casa y descubrir rincones tremendamente acogedores, como el bar con chimenea, la biblioteca y un jardín que parece salido de un cuento de hadas. Tienen trona para los niños y además, nosotros nos llevamos la hamaca del bebé. Nos vino genial.Tienen una sala para que los niños vean la televisión, con películas y juegos. Y nosotros tuvimos la gran suerte con contar con Alicia, una chica que nos recomendó el hotel y que atendió perfectamente a nuestros hijos para dejarnos cenar.. Lástima que no le pedimos volver al día siguiente ;)
SIERRA DE GREDOS
Picha y podrás ver todas las fotos La comida del restaurante es sublime, desde los desayunos degustación en los que no paras de comer y probar cosas nuevas. Zumos de frutas, mantequilla de lima... José Carlos dijo que los huevos revueltos tenían un sabor excepcional.Mucha de la materia prima sale de su propio huerto. La habitación fue un tesoro, con su bañera de hidromasaje pero lo que más me gustó fue el olor de las toallas y albornoces, el olor de los geles y cremas y la limpieza. En la terracita nos tomamos un vino blanco observando el horizonte. Está en el pueblo de modo que tienes acceso a, muy importante, una farmacia que abre hasta los sábados por la tarde. Y si fumas, en el hotel no venden tabaco pero a dos pasos están los bares y restaurantes del pueblo para proveerte. Los niños disfrutaron, Alejandro se bañó en una piscina natural. Corrimos entre los pinos y comimos una paella en el bosque, jejeje. Y ya, si vas sin niños, hay muchísimas actividades, paseos en caballo, parque de cuerdas con tirolina, tiro con arco... Pero no me puedo olvidar que me fuí de allí con la impresionante imagen del planeta Saturno con su anillo. Y es que pudimos ver desde el observatorio que tiene el hotel y guiados por Paco, varios planetas, nebulosas, sistemas solares, la estrella Vega y ¡la luna! Hemos regresado felices y deseando volver cuanto antes.