2 MESES


Hemos pensado que Alejandro irá a la guardería en abril. Está cerquita de nuestros trabajos y creemos que será lo mejor. Me da una penitaaaa. Porque son muchas horas pero qué le vamos a hacer. Es lo que toca.

Ya le han puesto las vacunas. Nos habían dicho que lloraban mucho, que yo lo iba a pasar fatal, que no fuera sola... José Carlos se pidió el día para ir conmigo... Y luego resultó ser una tontería. El niño casi ni se enteró. Fueron tres pinchazos rapidísimos. Se asustó un poco pero en cuanto le cogí en brazos se olvidó de todo. Podía haber ido sola perfectamente. Moraleja: no hacer caso.
Aunque Alejandro es muy llorón y quizás ya esté acostumbrada y escucharle llorar no me auste. ¡Llora mientras duerme! Ahora mismo está dormido y está llorando, jajaja.
Lo mejor de estos días es que cada vez se ríe más y responde mejor a los estímulos externos. Y empieza a balbucear. Dice ah, ah, ah... Oh, oh, oh. Cada vez es más divertido.

Lo que más le gusta es ir en la mochila, se queda frito. He probado varias hasta dar con la que mejor me funciona. La de Mothercare es malísima, no os la aconsejo. Una que se llama Premax de El Corte Inglés tipo bandolera es muy incómoda. He tenido la Ergo, una de las mejores, pero un poco complicada de poner y muy cara. Finalmente me dejaron la Marsupi PLus y es ideal. Vamos comodísimos y para el metro es una bendición. Viene muy bien guardar alguno de los abrigos o chaquetas premamá, así le tapas y no necesitas abrigarle mucho de ropa ni llevar alguna mantita.
Podéis saber más en la web de la Red Canguro.
Y a estas alturas ya te vas dando cuenta de las cosas que le gustan y no le gustan. No le gustan los gorros. En el cochecito y en el coche cuando está quieto se enfada, así que los semáforos en rojo son un infierno.
Necesita atención continua. Hoy he probado algo que leí, ponerle junto a la lavadora y parece que sí le gusta. Me ha dejado actualizar el blog.
(Continuará...)

1 MES


Dar el pecho es aburrrido. Alejandro tarda muchísimo en comer, así que me preparo un pinchito, agua y la tele y a dar el pecho, mínimo 40 minutos. Y el peque come cada hora así que me paso el día con la teta fuera. Eso sí, él está gordo y reluciente como un lechón. Coge muchísimo peso así que estamos encantados.
Sólo tuve molestias en el pezón los primeros días y lo que mejor me fue era el Grietagen y lavarlos con agua termal. Ahora ya pasó a la historia. Una buena postura es lo mejor. El pezón a la altura de su nariz y su ombligo con tu ombligo.
Otra cosa nueva este mes es que Alejandro ya duerme en su habitación. Ahora dormimos todos mucho mejor. Es increíble la suerte que tenemos ya que el peque está durmiendo bien. Lo importante es enseñarle la diferencia entre el día y la noche. Yo por el día le pongo en el salón, en la hamaca con la tele puesta. Paseamos todos lo días, esté el tiempo como esté y le canto y juego con él. A veces hay visitas y siempre se habla en tono normal.

Por la noche empieza lo bueno, sobre las 21 le daños el baño, después el masaje y la cena. Entonces le meto en su minicuna en su cuarto, todo oscuro y en silencio. No le mezo, ni le muevo, ni le canto... Únicamente le pongo el móvil de la cuna con el duermete niño. Y le dejo sólo. Si al rato llora o no se ha dorido le pongo el móvil de nuevo. Si llora mucho igual es que se ha quedado con hambre, que también pasa. Cuando tiene la barriguita llena se queda frito. Y así aguanta una media de 5 horas, me levanto a darle de nuevo y otras 5 horas (siempre aproximadamente). Si no sequeja o no le noto mojado no le cambio el pañal porque se espabila pero si está sucio o mojado tengo una luz pequeña para que no abra mucho los ojos y siempre antes de darle el pecho porque comiendo se va quedando dormido. Duerme con las persianas subidas así que cuando amanece su habitación se va iluminando y ya sabe que es de día y empieza la juerga.
Por supuesto aunque duerma en otra habitación yo le vigilo. Tengo un vídeo comunicador, lo pongo en la mesita con el volumen silenciado. Le veo como duerme y si le quiero escuchar la respiración (algo habitual) subo el volumen.
Ahora me estoy planteando pasarle a la cuna y quitar la minicuna porque duerme con los brazos en cruz y se mueve mucho, siempre acaba con la cabeza pegada a los barrotes. Aunque donde mejor duerme es en la cama. Si lo hubiera sabido no habría comprado nada, sólo una barrera de seguridad para la cama y nada más. ¡Cuánto gastamos a lo tonto!
Hablando de gastar, la ropa le dura exactamente 15 días, ya hemos cambiado dos veces de talla, vamos por la 3 y ya casi no le vale. Es increíble, ya lleno dos bolsas de ropa pequeña. Crece rapidísimo. ¡Qué pena!
Alejandro siempre va muy moderno, con vaqueros y camisetas de colores. Está muy gracioso. No le pongo lazos ni ropita de esa con puntilas. Me gusta verle así, de mayor. Y como es pequeño, se pone lo que yo quiero, jejeje.

0 MES


Hay que tomárselo con calma porque va solo. La nueva vida se instala en tu casa y sin que te des cuenta está inmersa en otra rutina. Las necesidades del peque te guían y ¡no pasa nada!. Crees que se va a poner malo, que no sabrás qué hacer cuando ocurra y correras a urgencias cada dos días... Y resulta que pasan los días y no ocurre nada. Tiene mocos, llora mucho, respira deprisa, parece que se ahoga, se atraganta al comer, ¿estará caliente?... ¡Si son más fuertes que nosotros!
Nació con un ojito pegado por las legañas y la pediatra nos mandó un colirio. N se le quitaba y alguien dijo que era una obstrucción del lagrimal y que se lo ndrían que pinchar. ¡Pinchar!. Gracias a Dios encontramos otra solución, los masajes. Hay que darle un msaje en el hueso de la nariz junto al lagrimal, en círculos 5 minutos al día.Se le quitó en pocos días.
A los 15 días empezamos con los cólicos. Luchamos contra ellos a capa y espada: coliquín, aerored en gotas, Blevit Digest... Al final ¡manzanilla del súper! Duraron quince días y desaparecieron. Pero esas noches sin dormir fueron largas y difíciles. Lo mejor, tomar valeriana y armarse de paciencia. Concienciarse de que no vas a dormir así que no te frustres si no lo consigues.
Lo mejor para deshacerse de ellos son el baño calentito y los masajes en la tripita: círculos en el sentido de las agujas del reloj, los dedos como caminando por la tripita, llevar las rodillas al pecho (sin hacer muelle) y aguantar 6 segundos y la bicicleta.
El peque duerme en la habitación con nosotros, así darle el pecho es más fácil Pero me despierto continuamente con sus ronquidos y respiración. No duermo nada. Y así por el día estoy agotada para lo que me espera.
A los dos días ya me manejaba como una experta, pañales, bodies, pijamas... Cómo si yo los hubiera diseñado. Es todo tan fácil que casi me da vergüenza haber estado preocupada.

Para el baño elegimos, tardíamente, la bañera Tummy Tub. Genial para eliminar gases. Y a él le encanta. Se mueve, se gira, intenta levantarse... Es muy divertido verle.