CONCILIACIÓN

Aunque no sepáis ya de mí, sigo aquí. He puesto un espejo en el pasillo, cerca de la puerta, y cuando salgo para ir a trabajar, a veces me veo sin querer. Así que doy fe que sí, que sigo aquí. Entre los vivos. Y "no sólo de "postear" vive el hombre". Este último año he sobrevivido haciendo otras cosas como... cocinar, cambiar pañales, hacer la compra, identificar uniformes, planchar, poner lavadoras, limpiar, ir a tutorías, ir al médico, poner lavadoras, cambiarme de casa, montar muebles de Ikea, cambiar la ropa de invierno a verano, poner lavadoras, cambiar la ropa de verano a invierno... Pero sobre todo poner lavadoras. Y trabajar. A esto le dedico dos palabras y 8 horas diarias más comida y traslados.
¿Cómo hemos cambiado?
Alejandro tiene 6 años y deberes
Alvaro 4 años y celos de todo lo que se mueve
Noelia sigue durmiendo toda la noche pero por el día es una "hexenbiest" (de la serie "Grimm" imagen)
Y ya está. Espero que os haya gustado
(¿Qué esperábais? ¡No tengo tiempo de más! ¡Tengo que poner la lavadora!)
En fin, no voy a ser mala... Os preguntaréis cómo lo hago para mantenerme así trabajando, con tres niños y un marido (que es de todo lo que peor se lleva)... Os voy a decir mi truco: respirar. De vez en cuando me acuerdo de respirar y con eso me mantengo viva y a veces dejo de estar azul. Puede que algunas necesitéis poneros una alarma, es normal. Ahora venden unas pulseras que vibran. Yo tengo una, están muy bien de precio y son muy útiles.
Y este es mi truco para conciliar seguir viva con tener trabajo y familia.

En mi próximo post: Como tener trabajo y familia y llevar las uñas cortas y a veces pintadas

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