Todo parecía que iba bien, incluso llegué a pensar que no me pasaría a mi. Había algo de "pelusilla" pero parecía que Alejandro no sentía a Álvaro como una amenaza. Hasta que hace poco Alejandro me pidió el chupete, se empezó a hacer pis en la cama y me suplicó que le durmiera en brazos como a un bebé.
Aún así no tomé ninguna medida inmediata. Alguna vez había leído que mejor no hacer mucho caso a esas regresiones. Otras veces había leído lo contrario... Tanta información... Me bloquee y no hice nada. Entonces la tutora pidió vernos y supimos que en el cole también se reflejaba todo aquello. No quería trabajar y hacer las fichas, había llevado un babero a clase y le decía a todos sus compañeros que era un bebé.
Y así nos pusimos manos a la obra y con unas tácticas bien aplicadas la mejoría es casi inmediata. Os cuento en que consisten los celos y como podemos atajarlos de la mejor manera.
En primer lugar es importante saber y ser conscientes de que el niño celoso SUFRE y se siente ABANDONADO. ¿Nunca has sentido celos? Pues es el mismo sentimiento. Podrás ponerte en su lugar fácilmente ;)
¿Cómo detectamos qué nuestro hijo tiene celos?
Lo más llamativo son las conductas regresivas como volver a hacerse pis en la cama, chuparse el dedo, no querer comer solo y utilizar un lenguaje o tono infantil.
En cuanto a la relación con su hermanito podemos observar que le ignora o niega su presencia o que al contrario, se muestra cariñoso en exceso, como cuando le abraza hasta hacerle daño.
En ocasiones la agresividad se vuelca contra la madre realizando las travesuras que a ella más le disgustan.
¿Qué podemos hacer?
Evita las comparaciones entre hermanos. Todos los que tenemos hermanos sabemos cuanto molestan. No pensemos que porque nuestro hijo sea pequeño le va a molestar menos que a nosotros. Sabemos lo que se siente. No caigamos en ello.
Los elogios reforzarán su autoestima.
No basta con quererle, hay que demostrarlo. Le queremos, se lo decimos, pero los hijos, la casa y el trabajo nos dejan poco tiempo para las demostraciones. A todos nos gusta que nos demuestren el amor. ¿Nunca has dicho eso de "no me vale con que me digas que me quieres, tienes que demostrárselo"? Pues es así a todos los niveles. Tenemos qué demostrárselo cada día. Lo necesitan.
Busca situaciones en las que los hermanos puedan divertirse juntos. A veces la diferencia de edad puede dificultar esto pero hay que tener imaginación y discurrir.
Y por último y lo que a nosotros nos ha resultado más efectivo: PRIVILEGIOS POR SER EL HERMANO MAYOR. Hay muchas cosas que tu hijo mayor puede hacer por la edad que tiene y que el pequeño por ser pequeño no puede. Aprovéchalas. Y recuérdale cada vez que vaya a realizar esa tarea, que puede hacerlo por ser mayor y que observe que su hermanito no puede. Funciona de maravilla. Los privilegios y las responsabilidades les encantan.
Ya no hay chupete, ya no hay pis y ya no quiere ser un bebe. Si puedes usar la DolceGusto para hacer un café a papá... ¿Quién quiere ser bebé?
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