POST PARTO: LOS DIEZ PRIMEROS DÍAS
El mismo día de la cesárea fue, probablemente, uno de los peores días de mi vida. Al bebé apenas le miré y mucho menos cambié de ropa o le cambié el pañal. Lo único que podía hacer era retorcerme de dolor en la cama.
Intenté darle el pecho varias veces pero él no se cogía y yo apenas podía sostenerle, así que a última hora de la tarde le dimos un biberón del hospital.
De madrugada me quitaron la sonda y me dijeron que cuando tuviera ganas de ir al baño que me levantase. Cuando llegó el momento no había manera de moverse y creí que me lo haría encima. Finalmente, mi madre colocó los respaldos del sofá en el suelo, a modo de torre, y me arrastré de la cama hacia ellos y de ellos al suelo y así, logré ponerme de pie e ir al baño.
La cicatriz permaneció tapada durante ese primer día.
Al día siguiente me encontraba algo mejor e incluso di un corto paseo. Pero los dolores son terribles. Me dijeron que me curarían la cicatriz y aquello estaba tapado con esparadrapo. Imaginé a una enfermera tirando de todo aquello y sacándome las entrañas. Entonces me dijeron que podía quitarmelo en la ducha, bajo el agua. Me metí en la ducha y empecé a tirar de aquello. Mi madre estaba a mi lado. Yo mojaba y tiraba. Cuando ya estaba acabando sentí que me mareaba. Perdí el conocimiento. Me desperté enrollada con una toalla en un sillón rodeada de enfermeras. Por si no me había bastado el show del quirófano, ahí estaba el show del cuarto de baño.
Conseguí darle el pecho al bebé y a partir de ahí empezó a comer regularmente. El aliado: el cojín de lactancia. No me lo había llevado y tuve que pedir que me lo cogieran. Lo mejor, ya que te rodea, apoyas en el al bebé y proteges la zona de la cicatriz.
La cicatriz estaba genial. Once grapas. Pero muy bien. Las curas son: ducharse con agua y jabón, cristalmina y taparlo con una gasa.
El viernes, día de Reyes me dieron el alta. En casa con mucha ayuda, sobre todo para levantarme de la cama o del sofá y acostarme. José Carlos me daba al bebé y, por supuesto, se ocupa de Alejandro.
Alejandro va a la guardería asñi que estamos solos con el bebé. Cada día me encuentro un poco mejor y ya puedo levantarme y acostarme sola.
Hoy, viernes, me quitan las grapas. Yuhuuuuuuuuuuu. La blastoestimulina en spray ha sido mi gran amiga estos días. Fue mi mejor descubrimiento ya desde el post de Alejandro (gracias Marga).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario