Si fuera un poco más grande tocaría la luna y si fuese algo más pequeña tocaría el suelo. Pero ni grande ni pequeña, ni cielo ni suelo, entre dos tierras vivo como puedo.
Los sueños pasan por encima casi sin tocarme, como nubes de agosto que a veces dejan lluvia y otras… Pasan sin más y te quedas mirando ¿Lloverá?
Y las noches benditas dan paso a las mañanas malditas, corriendo, siempre corriendo detrás de la vida. ¡Que no llega nada y te pilla preparado! Si no que corres detrás. Detrás del cepillo de dientes, detrás de la camisa, detrás del café con leche. No esperan, si no llegas, no están. ¿A dónde van?
Y al trabajo, por si fuera poco, donde se va deshaciendo el coco. Y la pantalla me devuelve la sonrisa con guiños de luces cegadoras. ¡Ocho horas! ¿A quién quieres más? El ordenador, amante y compañero, que te guarda los secretos, que te cuenta las noticias, que se deja aporrear las teclas y te enseña como pasan las horas. Despacio, despacio, no te vayas de mi lado…
Y a veces, sólo a veces, llega la hora de comer y de esas veces, sólo a veces, comes. Porque corres detrás de la comida y si no llegas… Supongo que se come a si misma porque ya no está. ¿A dónde va?
Las tardes son para pensarlas. Trabajas mientras resuelves lo que te queda del día. Escribo un informe (¿qué compro en el súper?). Entrego unas propuestas (¡Algo fácil de cocinar!) Y poco a poco, paso a paso… Despacio.
“¡Momo, sígueme!”
Corriendo detrás de los minutos, no sea que llegue la hora y por no estar preparado se pase y tengas que hacer noche…
A veces, sólo a veces, llega la hora de salir. Y no te da tiempo a sonreír porque un trabajo da paso a otro y corres, corres… Hay que llegar antes del cambio de turno, que te quedas en la caja con la compra mientras corren los minutos…
Y cuando llegas a casa sólo quieres cerrar los ojos pero entonces llega el tiempo y pasa por tu lado y no has estado atento de modo que EL TIEMPO HA PASADO.
¿Has corrido? ¡Pero no has seguido a la tortuga! Has confundido el camino y el día se te ha ido. ¿A dónde va?
Han sido los hombres grises. Yo corría y corría pero… No llegué a tiempo.
Y la noche da paso al día. Y la noche da paso al día. Y la noche da paso al día. Y la noc…
Pero entonces llegaste tú. Con tu olor a libros recién forrados, a café recién hecho, a croissant recién horneado…
Y contigo vino el tiempo. Tu tiempo.
Y en tu cara llevas la sonrisa del que no sabe nada y recuerdo que un día yo tampoco sabía nada. ¡¿Y qué?! ¡¿Qué tenía que saber?! ¡¿Qué habría que correr?! No te lo diré, te guardaré el secreto.
“No habrá hombres grises esta vez”
Correré tras el tiempo para darte cada minuto, me alimentaré de cada sonrisa y de cada mirada. Encenderé mi alma con tu luz y me vestiré con el calor de tu cuerpo y tú… Me pedirás la vida, me pedirás cuanto tengo, me pedirás cada gota de sangre sin saberlo. Pagaré cada gesto, cada juego, cada abrazo, cada beso… Lo pagaré con mi tiempo.
Mataré a los dragones que por la noche se esconden bajo tu cama y salvaré a la bella princesa para que te de un beso con su boca de fresa. Cantaré tus canciones. Escribiré mil historias en las que serás un héroe que no conoce el miedo. Estaré pendiente. Estaré atenta. No dejaré que se escape el tiempo. Te regalaré los segundos que pasen por mi lado.
Tic, tac ¡Felicidades! Tic, tac ¡Espero que te guste! Tic, tac. Éstos no me dio tiempo a envolverlos… Y ya no me queda tiempo. ¿A dónde va?
¿No me queda? ¿De verdad?
Y entonces puedo entrar dentro de ti. Mirar como miras. Tocar como tocas. Y vuelvo a ser una niña que sujeta una cometa, que rastrilla la arena, que salta las olas, que se pasa las horas mirando el mar. Y a lo lejos pasa un barco que parece que no se mueve… Igual que el tiempo… Se detiene. Despacio, despacio…
“Sígueme”
Lo había olvidado… ¡Menos mal que has llegado! Ya no hay hombres grises.
Sólo estás tú.
Tu risa es la brisa que eriza mi piel. Tu mirada limpia me devuelve la fe. Te abrazo… Y tu corazón pequeño palpita en mi pecho. Y entonces lo siento… Siento como REGRESA EL TIEMPO.
Para Alejandro con amor de su madre.
02 de septiembre de 2010
Noelia
No hay comentarios:
Publicar un comentario