3 MESES


¿Por qué no duerme toda la noche?
Así andamos. Se sigue despertando cada pocas horas para comer y yo me pregunto ¿Será así cuando empiece a trabajar? Apenas me quedan 20 días para volver y estoy un poco "asustada". Pensaba que a estas alturas el niño domiría más horas seguidas pero no es así. Me dejaron un libro que decía varias veces que alos 100 días no lloraba y dormían ¡Y un cuerno!
Nos hemos ido a Mérida con Alejandro. La verdad es que si te preparas bien y te mentalizas, puedes ir con tu bebé a todas partes, sobre todo una vez que le conoces. Y a Alejandro ya le vamos conociendo. Llora mucho, pero siempre por lo mismo, por comer o por dormir.

También hemos ido a Alcalá de Henares. Y es que hay que gastar esos "Puntillos de Paradores" que nos dieron por el banquete de bodas en el Parador de León. Y qué mejor momento que con Alejandro para que de mayor vea que fue un "bebé viajado"

José Carlos quiere que vayamos a Canarias, y a mi me encantaría. Pero eso para cuando ya no le de el pecho y pueda "drogarme" con un valium antes de subir al avión, jajaja. Quiero ir porque no quiero que mi hijo tenga mis miedos y porque antes de tener esta "fobia" disfrutaba viajando en avión con mis padres. Era un acontecimiento familiar coger el avión y ni por un momento se me ocurría pensar que podría suceder algo. Era maravilloso estar a la misma altura que las nubes y ver las ciudades tan pequeñitas... Y el olor de Las Palmas al bajar del avión... Sí, quiero volver. Qué rabia pasarlo tan mal. Aún recuerdo cómo lloraba cuando salimos hacia Paris. Tal vez con Alejandro pueda disfrutarlo de nuevo como antes, quien sabe.

Alejandro cada vez come menos y juega más. A veces me enfado con él, porque en vez de comer se pone a mirar las "musarañas". Pero está muy gracioso. Le puede la curiosidad.
Se nota como mejora su vista y su enfoque. Lo sigue todo con la mirada y ¡ya ve a Lunita! Aunque Lunita no le "ve" a él. Y quiere agarrarlo todo y ya casi no se le caen las cosas. Es increíble lo rápido que se van adaptando a la vida. Dentro de poco no me necesitará para nada, snif.
Lo que tiene es mucha "mamitis" creo yo. Cuando le tumbas llora, cuando le coges se calla y se ríe. Si le dejo en la cuna llora pero se calla al poco, si me ve pasar llora... ¡Para que le coja! Qué curioso, poco a poco, nos vamos entendiendo. Hace unos días me desesperaba por no saber por qué lloraba y a medida que pasa el tiempo ya me descubro entendiendo cada llanto.
¡Y lo que le quiero! Sentir como aumenta el amor cada día. Cuando te mira a los ojos, te reconoce y sonríe... Morirías por esa sonrisa. Y últimamente empieza a "abrazar" más o menos. Levanta los brazos y me rodea el cuello y me sube un calor... Es maravilloso.
El padre.
A estas alturas las cosas han cambiado bastante. Siempre agradecí que José Carlos me ayudara al principio, que tan malita estaba y apenas podía caminar. Pero poco a poco la cosa se ha ido relajando y como me dijo una vez mi jefe, es que los hijos son para las madres. Y si quieres o piensas lo contrario te irá muy mal.
José carlos llega tarde de trabajar y cuando llega yo estoy agotada. Todo el día llorando, comiendo, ensuciándose, paseando... Y además ya le suelo estar bañando. Y por las noches siempre igual. Llora y me levanto, sea entre semana para que José Carlos pueda descansar para ir a trabajar o en fin de semana, que José Carlos no se levanta.
Sí discutimos, pero tampoco hay que hacer un drama. A veces me enfado y a veces no. Según cómo haya estado el niño ese día y como tenga yo los nervios. Pero está claro que esto es para "comérmelo" yo. Y encima el niño con "mamitis". A ver si tengo una nena con "papitis" y se entera de lo que vale un peine.


Hoy es el Día del Padre y yo sí que tengo "papitis". Te quiero papá.


Hemos probado la naranja y a pesar de las caras raras, creo que ha gustado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario